Bote Capurgana-Puerto Obaldia: 25.000 pesos. Duración: 1/2 hora.
Llegué junto con Cata, una chilena de humores cambiantes y el suizo Sev a este pueblo playero fronterizo de Panamá. En el bote de ida desde Capurgana estábamos gozando por entrar a Centroamérica y nuestros ojos se llenaban de felicidad con el paisaje caribeño.
En el control militar de Panamá los militares fueron verdaderamente hostiles, contrarios al control migratorio de Colombia. Allí nos hicieron sacar la ropa de las mochilas, tirarlas al piso y mientras tanto me preguntaban sobre la yerba mate argentina pero no con interés sino con... como explicarlo, cierta violencia.
No todos en Puerto Obaldia fueron hostiles.
Llegué a migraciones en Puerto Obaldia, paso obligatorio para entrar a Panamá por ese camino alternativo que había escogido, para sellar el pasaporte. Llegados a las 10 de la mañana nos encontramos con que nadie había allí. Esperé pacientemente, junto con mis compañeros de viaje y otros que estaban allí en el mismo estado que yo. No fue sino hasta una hora (o mas) después que llegó el trabajador migratorio. Al segundo se volvió a ir y nos dejó esperando otra media hora bajo el sol. Por último volvió, cerró la pequeña oficina de migraciones con candado y se fue ignorando nuestros ruegos para que nos sellara el pasaporte y poder irnos ese mismo día al archipiélago de San Blas. No, son muchos y no tengo tiempo, nos había dicho causando la furia de todos los presentes.
